Nacional y el Palacio Peñarol - Columna 001 - 01/04/2018

Escrito por atqd 01-04-2018 en basquetbol. Comentarios (0)

Después de intentar infructuosamente de cambiar el escenario por razones de seguridad, finalmente Nacional comunicó que irá a jugar los partidos del playoff, contra Welcome, al Palacio Peñarol. En declaraciones del presidente de la Comisión de Básquetbol del Club "no tuvieron más remedio que aceptar ir a jugar al Palacio". De nada sirvieron los argumentos esgrimidos en todos los ámbitos a los que recurrieron, como la Federación y el Ministerio del Interior, y a los innumerables pedidos de comprensión de los clubes y en los medios, y nada resultó.

Y uno se pregunta ¿Es un planteo irracional? ¿Se busca una ventaja deportiva? ¿Se basa en argumentos ciertos y comprobables?

Que la violencia está instalada en nuestra sociedad es un hecho visible día a día, y que la misma tiene una de sus manifestaciones más tangibles en el deporte lo es aún más. Abundan ejemplos y no parece necesario ni tan siquiera mencionarlos. Por lo tanto la preocupación de Nacional es racional y obedece a estrictas razones de seguridad.

Ir a jugar al gimnasio de su enconado rival podría desencadenar acciones violentas de la propia hinchada de Nacional o, peor aún, no jugando podría haber acciones de simpatizantes de Peñarol que puedan ver como una afrenta el que jugadores con la camiseta blanca pisen el piso del Palacio, de SU Palacio. Y esto lo experimenté en forma muy personal en circunstancias distintas pero con las mismas características, y lo menciono sólo para que se entienda que no son cosas de la imaginación o de probabilidades inventadas, sino ciertas, reales. Estando gerenciando Welcome vino a practicar una selección juvenil a la cancha de Emilio Frugoni. En determinado momento una horda de unos 25 chicos, de entre 16 a 20 años, entraron en forma violenta, empujando y lastimando a quienes intentamos impedir su ingreso, y en el vestuario apretaron, en forma cobarde y vergonzosa, a un chico de Aguada que estaba integrando esa selección juvenil. El argumento era que un miembro de Aguada no podía pisar la cancha de Welcome. Sólo eso era lo que motivaba esta irracional violencia, que terminó con roturas y algunas heridas leves, pero hubieran podido pasar hechos lamentables. 

Todos sabemos que estas cosas suceden, y por eso en el art. 19 del Reglamento de la LUB se establece que la Mesa tiene la potestad de definir partidos de Alto Riesgo y puede fijar los mismos en cancha neutral o sin parcialidad visitante. Esto incluye el concepto de cancha de riesgo. Durante todo el torneo se ha aplicado este criterio y la Mesa ha fijado partidos con una sola hinchada o cambiado los escenarios del juego. Por ejemplo Malvín no fue a jugar con Nacional en la cancha de Unión Atlética argumentando razones de seguridad, perdiendo Nacional la localía donde fue muy fuerte en todo el torneo,. Hay muchos otros ejemplos que todos conocemos y no creo necesario repetirlos. Y nadie argumentó ventaja deportiva, ni que el Ministerio del Interior debía brindar la seguridad necesaria para que nada ocurriera, ni sentí a los medios bregar por el "debería ser" y aceptaban pacíficamente estas decisiones que eran tomadas por razones de seguridad. Y me pregunto ¿por qué ahora no son válidos estos mismos argumentos?

Desde el primer contrato de la Federación con Tenfield se estableció que los playoff se jugarían en un escenario que sería exclusivo para esos partidos por fecha, pudiendo Tenfield fijar dobles jornadas. Por razones más que obvias fueron el Palacio Peñarol y el Cilindro, siendo hoy el Palacio la única opción. Pero eso no impide que esa opción pueda ser modificada, sobre todo cuando priman razones de seguridad tan claras como las que tenemos en este caso.

Para Tenfield la doble jornada no es para las dos o tres mil personas que concurren al gimnasio, sino que es para los miles de espectadores que ven los encuentros sentados cómodamente en el living de su casa, o en una barbacoa compartiendo un asado o en el celular estén donde estén. En nada afecta la transmisión televisiva. Perfectamente se puede hacer una doble jornada en canchas diferentes. No hay dudas de que es mejor hacerlo en el Palacio donde la cancha es, hoy por hoy, donde se logra la mejor presentación, pero esa es la realidad de la infraestructura de nuestro deporte. Y si no hubieran verdaderas y probadas razones de seguridad, así debería ser.

Se ha anunciado la adopción de medidas de seguridad con la participación de la Federación, de la Secretaría de Deportes, del Ministerio del Interior y otras organizaciones involucradas, ¿serán suficientes? ¿nada pasará? ¿quién paga los costos de todo este montaje de seguridad? Si todo sale bien, por supuesto saldrán a festejar la decisión de "obligar" a Nacional a jugar en el Palacio, pero me pregunto, si así no fuera, si pasara algo que nadie quiere pero que sucediera, ¿quién se hará responsable? ¿quién deberá afrontar las consecuencia? ¿cargaran con los costos políticos renunciando? ¿o será responsable y sancionado Nacional pese a todas las advertencias realizadas?

Pase o no pase nada, lo cierto es que no parece ser una decisión prudente. Y nada mas clarificador que el propio significado de la palabra: "Pensar acerca de los riesgos posibles que conllevan ciertos acontecimientos o actividades, y adecua o modifica la conducta para no recibir o producir perjuicios innecesarios. Es la virtud de actuar de forma justa, adecuada y con moderación".

Seamos proactivos y no esperemos a que las cosas pasen para reaccionar.

Gustavo Pulleiro